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Arte y monumentos : Ciudad de Cartagena

 

 

 

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De la época romana se encuentran, entre otros, el Avgvstevm , la Muralla Púnica, 


la Muralla Bizantina, el  Teatro Romano, la Catedral Antigua, el Anfiteatro Romano, la Torre Ciega y el Museo Arqueológico Mpal Muralla púnica.

 

 

Muralla Púnica

 

 

Está situada en la ladera sur de una de las 5 colinas que rodeaban Cartagena, en el Monte de San José, llamado en la antigüedad Aletes. 
 


En el interior de la muralla que defendía Qart-Hadast, se ha habilitado el Centro de Interpretación, en un yacimiento que puede fecharse en los años finales del siglo III a. C., coincidiendo con la fundación de la ciudad por el general cartaginés Asdrúbal, en el año 227 a.C. 



La muralla se construyó según modelos de fortificación helenísticos, muy difundidos por todo el Mediterráneo central. Se compone de dos muros paralelos construidos con grandes bloques de arenisca que, en algunos lugares, llegan a alcanzar una altura de más de tres metros.
 


Se han recreado las dimensiones y la forma de la muralla original para revivir sensaciones que sentían los antiguos moradores de la ciudad al recorrer la muralla en su parte más alta.

 

 

 

 

Muralla bizantina

 

 

 

El yacimiento conocido como Muralla Bizantina fue excavado en 1983, encontrándose unos grandes muros asociados a materiales cerámicos de época bizantina, por lo que se pensó que pudiera pertenecer al recinto amurallado que en dicho período protegía la ciudad.

 

 

El carácter monumental de tales hallazgos , unidos a su indudable importancia histórica, hicieron que se tomara la decisión de conservarlos en un sótano visible sobre el que, posteriormente, se instaló La Sala Municipal de Exposiciones.

 

 

Los restos conservados se componen de un lienzo recto y un torreón semicircular realizados en bloques de piedras arenisca de la canteras locales.

 

Tras este muro exterior, otras dos líneas de cimentación paralelas a él y ejecutadas en opus caementicium (hormigón), completan el conjunto que, con el descubrimiento del teatro romano, ha podido ser interpretado con mayor precisión

 

 

 

 

Teatro romano

 

 

El hallazgo del teatro romano en 1990 constituyó uno de los acontecimientos más importantes de la arqueología de Cartagena de los últimos años.

 

 

Fue un descubrimiento  totalmente insospechado, pues no había ninguna referencia a su existencia. Desde esa fecha los trabajos arqueológicos, que tienen como objetivo su total exhumación, se han venido desarrollando casi de manera ininterrumpida y en la actualidad todavía continúan.

 

 

Situado en la ladera occidental del cerro de la Concepción, la colina más elevada de las cinco que configuraban la topografía antigua de la ciudad, este emplazamiento, además de proporcionarles una excelente acústica, facilitó la construcción del graderío, que en gran parte se asienta sobre la roca recortada del monte, recubierto posteriormente con losas de caliza gris. 

 

 


Torre ciega

 

 

Este monumento sepulcral turriforme constituye el único resto monumental que ha llegado hasta nuestros días de la necrópolis romana que se situaba junto a la vía que desde Carthago Nova se dirigía hacia Tarragona por la costa. 

 

 

 

La llamada Torreciega es de planta cuadrangular y consta de un basamento formado por tres hiladas de sillares, rematando por una moldura, del cual arranca el cuerpo principal, que destaca por su revestimiento reticulado conseguido a base de pequeñas pirámides de piedra volcánica, procedente de los cabezos cercanos, que se clavaban en la masa de mortero, aún fresca, quedando a la vista tan sólo su base.

 

 

Los ángulos de este cuerpo están reforzados por pequeños bloque bloques de piedra caliza, estando rematado por una moldura idéntica a la que corona el basamento.

 

 

 

 

Anfiteatro romano

 

 

 

El anfiteatro romano es, junto con la Torreciega, el monumento cartagenero de la antigüedad más conocido y que mayor atención mereció entre los eruditos y estudiosos, ya que sus estructuras quedaron visibles hasta la construcción, entre 1853 y 1854, de la actual plaza de toros. En la actualidad los restos del anfiteatro que pueden ser vistos son los existentes en los sectores sur-este y sur-oeste. 

 

 

Del período barroco y neoclásico se puede mencionar a : la Iglesia del Carmen. la de Santo Domingo , entre otras, la Muralla de Carlos III , los Edificios de Servicios Generales, el Parque de Artillería , la Capitanía General, el Arsenal Militar , la Casa-Palacio Viuda de Molina, etc.

 


Muralla de Carlos III

 

 

 

Se construyó la muralla entre 1771 y 1781 bajo el reinado de Carlos  III y dentro del proyecto general de fortificación de la ciudad redactado por el ingeniero militar Martín Zermeño.

 

 

La construcción de las murallas fue dirigida por el también ingeniero militar Mateo Vodopich. El recinto fortificado tenía tres puertas monumentales: la del Muelle, las de Madrid y la de San José que fueron demolidas entre 1891 y 1916. 


 

Iglesia del Carmen

 

 

 

Se trata de una iglesia de tres naves con ocho capillas intercomunicadas que terminó de construirse en el entonces denominado arrabal de San Roque -hoy calle del Carmen- en 1710 y que formaba parte de un convento carmelita del que tan sólo ha llegado hasta nuestros días el templo.

 

 

 

Torres del Vigía

 

 

Torre del Vigía (Cartagena)Se trata tal vez del mas desconocido.

 

 

En los siglos XVI y XVII se construyeron a lo largo de toda la Comarca de Cartagena unas torres, que permanecieron en activo hasta el siglo XIX como instrumento de defensa ante los ataques de los piratas berberiscos (especialmente procedentes de Argelia). 
 


El sistema era de aviso mediante fuego si era de noche o humo durante el día en caso de un ataque, refugiándose los habitantes del entorno en la torre a la espera de que llegara la ayuda de la ciudad. Algunas torres poseían también armamento defensivo básico.
 


Unas torres estaban situadas en la costa, como lugar de refugio de pescadores, y otras en el interior del Campo de Cartagena, para refugio de campesinos a la vez que servían de repetidores de las señales de peligro realizadas desde la costa.
 

 


Castillos e instalaciones militares de la plaza

 



El protagonismo estratégico de la bahía de Cartagena ha ido creando una red de instalaciones militares que a día de hoy configuran el patrimonio histórico militar de la ciudad, tal vez las más vinculadas al día a día de los ciudadanos. 



Algunas de ellas, como el Arsenal Militar mantienen su uso, mientras que otras han cambiado su función dentro del ámbito castrense, como el Parque de Artillería. También las hay que como el Hospital Militar que ha sido restaurado y ha pasado al ámbito educativo o al turístico, como el Castillo de la Concepción, mientras otras continúan abandonadas sin uso alguno.
 


Estas fortificaciones se clasifican en función del siglo en el que se construyeron y los planes defensivos: Reyes Católicos: Castillo de la Concepción. Siglo XVI, Carlos I: Muralla del Deán,  Siglo XVI, Felipe II: Muralla de Antonelli, Casas del Rey o de Munición. Del siglo XVII a XVIII: Trincabotijas (Felipe IV). Siglo XVIII, Carlos III: Arsenal Militar, Muralla del recinto, Parque de Artillería, Capitanía General de la Armada, Castillo de los Moros, Hospital Militar, Cuartel de Antigones, Cuartel de Guardiamarinas, Castillo de Galeras y del Atalaya.

 

Y especialmente son destacables los castillos ubicados en los montes que rodean la ciudad.

 

 

 

 

Monumentos 


Por las calles y plazas de la ciudad se alzan numerosos monumentos dedicados, sobre todo, a la memoria de cartageneros, de origen o adopción, que sobresalieron Monumento a los Héroes de Cavite en el arte, la música, la milicia etc. 

 

 

Junto a ellos existen otros en honor de advocaciones religiosas o de hechos históricos.

 

De entre ellos el más antiguo es el dedicado a Francisco García Roldán, cuya estatua, tallada en mármol de Carrara por el escultor cartagenero Francisco Requena en 1903, se alza en los jardines del Hospital de Caridad en la barriada de Los Barreros.

 

 

También anteriores a la Guerra Civil son los dedicados al actor Isidoro Máiquez, realizada en bronce por José Ortells en 1927 y situado en la Glorieta de San Francisco; al Comandante Villamartín, cuyo busto en bronce y piedra fue encargado José Capuz en 1926 y se halla en la plaza de la Merced; al poeta José Martínez Monroy, fundido en bronce por el escultor cartagenero José Moya Ketterer para ubicarlo en la plaza de Jaime Bosch; y el dedicado a la memoria de los Héroes de Cavite y Santiago de Cuba levantado en la plaza del mismo nombre en 1923 por suscripción popular nacional y realizado por el asturiano Julio González Pola. 
 


Tras la Guerra Civil se alzaron numerosos monumentos como el de Isaac Peral, en la Plaza de Sánchez Domenech en el Barrio de Peral y obra del escultor murciano afincado en Cartagena Luis Bolarín; el de López Pinto, en la plaza de su mismo nombre, realizado por un militar aficionado a la escultura; el del músico Antonio Alvarez, autor del pasodoble Suspiros de España, cuyo busto en bronce hizo en 1966 José Sánchez Lozano para colocarlo en la Plaza del Rey, talló en piedra en 1954 el escultor local Manuel Ardil Robles.



Más recientes son las numerosas creaciones del cartagenero Manuel Ardil Pagán que se encuentran dispersas por calles y plazas de la ciudad. Monumentos como los dedicados al Icue - el popular golfillo cartagenero- en la Puerta de Murcia y al pescador, frente a la Lonja de Pescadores de Santa Lucía que son estatuas de tamaño natural realizadas en bronce. A ellos hay que unir los bustos en bronce del médico Casimiro Bonmatí (en calle Campos) y al Almirante Bastarreche (en la plaza que lleva su nombre) y el tallado en piedra representando a Asdrúbal ( en el Parque Torres o Castillo de la Concepción), finalizando, por el momento, las creaciones de este artista local con el monumento a San Isidoro realizado en mármol y a San Francisco de Asís, en bronce y piedra, para la Plaza de Juan XXIII.



A las obras de Ardil hay que unir el busto del pintor Vicente Ros, ejecutado en bronce por el murciano Francisco Toledo se encuentra ubicado en l aplaza dedicada a su memoria y la estatua del torero cartagenero Enrique Cano "Gavira", obra del pintor y escultor Juan de La Cruz Teruel que se alza en la plaza de José Ortega Cano. 


 

 

 

Fuente de información: Consejería de Turismo y Ordenación del Territorio. Región de Murcia y web del Ayuntamiento de Cartagena.


 

 

 

 

 

 

    

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